Poesía
Chenjerai Hove
Noches con fantasmas - carta de un niño desde los escombros
(escrito después de la Operación Murambatsvina, en la cual el gobierno de Zimbabwe destruyó setecientas mil casas)
querido samueri, amigo mío,
nunca volveré a verte;
o tal vez sí,
pero no lo sabré
hasta que nuestro padre nos encuentre una nueva dirección:
¡direcciones!
ya no las tenemos.
somos gente sin dirección.
ahora que he escrito esta carta,
¿a dónde la mando?
¿pongo,
samueri,
que a la atención de los escombros más cercanos,
harare?
¿o pongo,
samueri,
que a la atención de toda la inmundicia,
salisbury?
nuestra callecita,
¿la recuerdas?
la que no tenía vidrios rotos,
donde orinábamos libremente
detrás del pequeño mercado
y nuestras madres nos llamaban
con las voces dulces de las madres.
nuestra callecita,
con gallinas que no eran de nadie
en particular,
ya no existe:
no sé tu dirección,
no sabes la mía.
samueri,
estoy de pie sobre un ladrillo roto,
el único superviviente
de nuestro hogar.
¿sobre qué estás de pie tú,
samueri?
es que sabes, samueri,
nosotros no tenemos armas
ni lanzas
ni flechas,
ni palos.
dime,
samueri,
¿por qué la policía
trae armas
martillos
ira
ojos inyectados de sangre
para destruir nuestro único hogar?
incluso el maestro mutawu
tampoco tiene dirección.
vi nuestra escuela
en el incendio.
vi a nuestro maestro llorando
siendo llevado por la policía
con sus armas y su ira.
seguiré escribendo esta carta,
samueri,
hasta que sepa
tu dirección
la del maestro mutawu
la del trabajo de mi padre
la de mi hermana menor
la de mi perrito
la de mi madre
la de todos.
a la atención de la sociedad protectora de animales
a la atención de la administración de la inmundicia
a la atención del orden
a la atención del campamento caledonia
a la atención de la sociedad del territorio tribal
a la atención de la riberas del río
a la atención del campamento de cucarachas
a la atención de los gusanos
a la atención del crimen y la mugre
¡a la atención de la sede del gobierno!
samueri,
dile al maestro mutawu
que quiero aprender a escribir
para poder borrar los recuerdos
de nuestro hogar
en los escombros.
dile al maestro mutawu
que nos encontraremos
cuando me haya crecido la barba
y conduzca un coche
como el de la policía
como los soldados armados.
samueri,
te mando sólo
un ladrillo roto
antes de que lo rompan de nuevo
por segunda vez
por tercera vez
por cuarta vez.
un ladrillo roto
un corazón roto
un padre roto
una madre rota.
samueri,
sé fuerte.
samueri,
cuídate de los ladrillos que caen
y de las armas.
Traductor: Rüdiger Fischer
Chirikuré Chirikuré
Sal
Que pida sal no quiere decir que sea pobre
Que tome sal prestada no quiere decir que esté quebrado
Se nos acabó la sal inesperadamente
nos quedamos sin sal inesperadamente
Si todavía existiera la tienda
Los niños podrían haber ido a comprar un poco
Pero ahora la tienda ya no existe
la destrozó el tsunami
La sadza está lista
la salsa está lista
La familia está esperando
Pero no hay sal
No pienses que estoy loco
Tú y yo sabemos quién es el que está loco
No pienses que no sé planificar
Sabemos quién es el mal planificador
Dame un poco de sal por favor
incluso una cucharadita bastaría
Por favor, no es culpa mía
Los malos espíritus se han apoderado de nuestra tierra.
Traductor: Rüdiger Fischer
Lloremos con esperanza
Sabemos de dónde venimos
Hemos tenido momentos buenos
Y también momentos tristes
Sabemos dónde estamos hoy
Los momentos felices son raros
Llevamos la tristeza a cuestas
Sabemos dónde queremos estar
Que se multipliquen los momentos felices
Que la tristeza pase a la historia
Tenemos que llevar luto
Pero demos gritos de esperanza
Mañana festejaremos.
Traductor: Rüdiger Fischer
Dambudzo Marechera
Ernst Schade
Oráculo del Pueblo
Su visión es la de un extenso matorral
De héroes fuera de la oficina
Que ayer conquistaron un país
Y hoy prueban la pobreza
Y algunas colinas agudizaron su sed
Y otras se precipitaron a incendios y blasfemia
Parando turistas y autobuses
Causando estragos indescriptibles -
Su visión es la de hectáreas de terrenos devastados por la sequía
Campesinos sin tierra, enjutos y vejados
Y prepotentes patrones armados
Que incendian los refugios improvisados
Y llevan a juicio y a los tribunales
Al más vulnerable y hambriento de los ciudadanos-
Su visión es la de camiones de granos de ayuda contra la sequía
Que desaparecen sin rastro entre el punto de salida
Y el destino que los espera -
Desesperada, se la puede encontrar en las tabernas
Y tascas, en el borde de la carretera
Y en burdeles, vendiendo los últimos
Pedazos de su visión arruinada.
Traductor: Rüdiger Fischer
Se venden ratas
¿Qué quieres comprar qué?
Una rata,
Una rata con conciencia.
¿Una rata con conciencia permanente?
Esa es la idea general.
Bueno, tengo varias que ofrecer.
Esta acaba de devorar Granada,
La despedazó y la cagó
Crema limpiadora "American Girl".
Ya ha empezado a roer y salivar ante un exquisito
pedazo de queso nicaragüense.
Pero (guiños, codazos) en realidad, su gran meta es Berlín,
Londres, Amsterdam, Paris,
las tetas de Natasha en Moscú-
Enséñame otra.
Está bién. Esta es de las astutas.
Come colonialismo
Para poder cagar malicia concentrada.
Intenté comprarla en Kenya
Intenté comprarla en Malawi
Intenté comprarla aquí mismo
¿y sabes dónde encontré a la muy canalla?
Cenando con los espíritus de
Malan, Verwoerd, Vorster y Botha.
Enséñame el resto.
Bueno, ésta estaba involucrada en el escándalo Aquino
Esta se hizo amiga del Shah y le presentó
A esta otra llamada Ayatolah.
Esa pequeña, con aire clerical y aquella anciana gorda y gris...
Traductor: Rüdiger Fischer
En la cárcel el tubo de desagüe es el único teléfono:
¡Sopla y te oiremos!
Escribe el poema no desde las lecciones escolares
Sino desde el aullante deasfío de las barricadas
Desde el resplandeciente monóculo helado del depósito de cadáveres
De la explosión de las armas de la mañana a los gritos de la antorcha
humana de la noche
Desde los dientes sangrantes que denunciaron el fuego negro a la percepción clandestina
Escribe el poema no desde el ton y son de Inglaterra
Ni desde el canto israelí que tartamudea balas contra palestinos
Ni, por lo que más quieras, desde la negritud que nos ennegreció
Escribe el poema, la canción, el himno, desde lo que en tí
Fundió los fusiles con los fines y creó ciudadanos y no esclavos
No grites en silencio
Queremos oír, saber
¡Forja la coraza que el poeta necesita contra ELLOS!
Traductor: Rüdiger Fischer